Tres de cada diez gerundenses que sufren un infarto agudo de miocardio mueren antes de llegar al hospital

Una de las principales causas de muerte en el Estado son las enfermedades cardiovasculares. En Cataluña unas 2.000 personas mueren cada año por infarto de miocardio. Según uno de los estudios en marcha en 1990 por el Registro Gerundense del Corazón, REGICOR, el 30% de los gerundenses que sufren un infarto agudo de miocardio mueren antes de poder llegar al hospital. "Hemos mejorado mucho los pronósticos de la enfermedad porque hemos bajado la tasa de mortalidad del 18% a un 4% gracias a los tratamientos pero hay un grueso muy importante de afectados que no estamos reduciendo", explicó uno de los investigadores del estudio REGICOR, Roberto Elosua. Por otra parte, existe una relación entre la contaminación ambiental y las enfermedades del corazón.

Todos estos datos se extraen del estudio REGICOR que este jueves ha celebrado sus 35 años de historia con una Jornada Científica que ha reunido expertos dedicados a la investigación de las enfermedades cardiovasculares. Durante este acto, se han dado a conocer las conclusiones más recientes del proyecto y las previsiones que hacen los expertos sobre la afectación que tendrán las enfermedades del corazón en los próximos años. En concreto, REGICOR se creó hace 35 años de la mano de un grupo de cardiólogos del Hospital Josep Trueta de Girona y epidemiólogos del IMIM de Barcelona. El nacimiento de este proyecto coincidió con el inicio de la Unidad Coronaria del hospital Trueta de Girona.

Desde 1978, se empezó un registro y seguimiento de los pacientes que habían sufrido un infarto de miocardio en las comarcas gerundenses. El proyecto fue creciendo y, actualmente, cuenta con 10.000 participantes, siendo el registro más grande del Estado y uno de los grupos multidisciplinares más reconocidos de Europa en investigación cardiovascular. El proyecto evolucionó durante los años 90 cuando se empezó un registro poblacional sobre todas personas que sufrían un infarto de miocardio. Todos estos trabajos durante más de treinta años han permitido conocer la enfermedad, ver las diferencias, su evolución, detectar las causas principales y hacer estimaciones.

Según el estudio REGICOR, una de las principales causas de muerte en todo el Estado son las enfermedades cardiovasculares. Cada año, mueren unas 18.000 personas en España a causa de un ataque al corazón y 2.000 en Cataluña. Además, se estima que este 2013 unas 100.000 personas de todo el Estado sufrirán un infarto de miocardio. Los diversos proyectos y estudios impulsados ​​desde el Registro Gerundense del Corazón muestran que en los próximos 35 años habrá un ligero aumento de enfermos coronarios entre la población menor de 74 años. En el caso de los mayores de esta edad, el estudio detalla que se duplicarán los casos de infarto de miocardio en los próximos treinta años debido al envejecimiento de la población.

Mejoras en el pronóstico de los pacientes que han sufrido un ataque al corazón

A pesar de estas malas cifras, los investigadores apuntan que han "mejorado mucho" el pronóstico de los pacientes que han sufrido un ataque al corazón en los últimos 35 años. "Antes, un 18% de los pacientes que habían sufrido un infarto morían durante los 28 días después del incidente. Ahora, esta cifra se redujo hasta el 4% gracias a los tratamientos farmacológicos y pasivos", explica uno de los investigadores del estudio REGICOR, Roberto Elosua. Además, en la última década, ha aumentado del 32% hasta el 74% la supervivencia a diez años de una persona que ha sufrido un infarto. Unos buenos resultados que contrastan con la cifra de personas que continúan perdiendo la vida a causa de esta enfermedad.

"Desde 1990 hacemos un registro poblacional de todos los pacientes que sufren infartos y llegan a algún hospital gerundense. Las cifras no son demasiado buenas para que de cada 100 personas que tienen un infarto, 30 mueren antes de llegar al centro médico ", explica Elosua. "Esta cifra no ha variado desde el año 1990", añade. El investigador resalta que hay que trabajar para encontrar una solución para este "grueso de pacientes importantes" que no tienen la posibilidad de beneficiarse de los nuevos tratamientos.

La obesidad, un factor de riesgo

Según Elosua, desde el año 1995, se empezaron a hacer estudios poblacionales seleccionando al azar ciudadanos de Girona. "De esta manera vemos cuáles son los principales factores de riesgo en cuanto a los infartos, la prevalencia y nos ayuda a hacer estimaciones de cara al futuro", comenta. Según el investigador que también trabaja en el Grupo de Epidemiología y Genética Cardiovascular del IMIM, hay que tener en cuenta la obesidad y la diabetes como dos de los factores claves a la hora de poder sufrir un ataque al corazón. "Más allá de los factores clásicos como el tabaco, el colesterol o la hipertensión, es necesario que los médicos y la ciudadanía sea consciente de los perjuicios que puede provocar la obesidad", subraya.

Por otra parte, el estudio REGICOR también ha analizado el impacto de la Ley antitabaco de 2006 sobre la salud del corazón de los gerundenses. El informe ha comparado los datos de los 3.073 infartos ocurridos en la demarcación de Girona entre los años 2002-2006 antes de la ley, con los del periodo 2006-2008. En total, desde la implantación de la normativa el número de infartos de miocardio se han reducido un 11% en Girona, sobre todo en mujeres y fumadores pasivos.

Finalmente, el estudio pone especial atención a las relaciones que se han encontrado entre la contaminación ambiental y acústica y las enfermedades del corazón. Según los últimos resultados e investigaciones lideradas por el doctor y profesor Künzil, la contaminación atmosférica hace que aumente los depósitos de grasa de las arterias y su endurecimiento, una enfermedad más conocida con el nombre de arteriosclerosis. A su vez, esto incrementa la posibilidad de sufrir un infarto o accidente cerebrovascular. Además, también se ha detectado que las personas que sufren contaminación acústica tienen la presión arterial más alta, un hecho que puede desembocar en un ataque de corazón.

La jornada científica también ha servido para dar a conocer que el 85% de la población tiene pocas posibilidades de sufrir un ataque al corazón, el 62% tienen menos de un 5% de tenerlo y el 23% tiene entre un 5 y un 10%, y un 15% las tiene altas o muy altas. Según el director del programa de Investigación en Procesos Inflamatorios y Cardiovasculas del IMIM, Jaume Marrugat, el 65% del número de los infartos de miocardio agudos los sufren personas que no reciben un tratamiento especial porque no tienen factores de riesgo. Para afinar cada vez más y detectar antes los posibles casos, los médicos empiezan a basar en una prueba incipiente que consiste en medir la presión en el brazo y el tobillo. La división de las dos medidas debería dar 1.

Esta prueba, basada en una fórmula estadística se llama 'Reason' y permitiría clasificar a las personas que tienen poco riesgo como pacientes de riesgo y tratarlos. "Hasta ahora se hace la prueba a quien acumula factores de riesgo o al que le duelen las piernas cuando camina pero con este método podríamos llegar a reclasificar un 4% de la población de riesgo medio", concluyó el coordinador de la Unidad de Investigación en Atención Primaria de Girona, Rafael Ramos.

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