¿Por qué hay tantas agresiones sexuales de jóvenes? «Se necesitan referentes masculinos feministas»

En sólo dos años las agresiones machistas cometidos por menores de 14 a 17 años se han incrementado un 45% en Cataluña. La psicóloga especializada en adolescencia Laia Sala y la psicóloga y sexóloga Elena Crespi, colaboradoras del consultorio de Adolescents.cat apuntan en esta entrevista posibles causas que pueden explicar una tendencia preocupante.

– El incremento de agresiones machistas cometidas por menores de edad significa que los agresores cada vez son más jóvenes?

– Laia Sala: No sé si los agresores son cada vez más jóvenes o bien cada vez hay más conciencia de que es una agresión y, por tanto, las chicas denuncian más. Hay chicas que tienen muy claro el feminismo y marcan mucho sus límites y la reacción de algunos chicos ante esto es atacar. Además, los chicos de esta edad no saben ligar de una manera que no sea machista. En este sentido hay una falta de referentes masculinos feministas y su manera de ligar es insistir hasta que la chica cae. Y, si no, la hacen caer.

Laia Sala: "Los chicos no saben ligar de una manera que no sea machista"

– Elena Crespi: Yo creo que lo que ha aumentado es el número de denuncias. Las agresiones ya se producían antes y no se denunciaban. Ahora se está creando el clima para poder denunciar y sentir que socialmente tendrás apoyo una vez hagas el paso. Apenas estamos al inicio de este proceso pero las chicas ya tienen más capacidad para discriminar qué es un acoso sexual, por ejemplo.

– Los mensajes que reciben los adolescentes se centran demasiado en las precauciones que deben tomar las chicas y demasiado poco en el comportamiento que deberían tener los chicos?

– LS: Totalmente. Se centran en detectar qué es machismo pero no en como no ser machista. No se dan alternativas y las campañas tradicionales refuerzan los roles establecidos por el patriarcado. El agresor es alguien difuso pero no enfoca. Lo que hay que transmitir es que si los chicos tienen actitudes que pueden ser propias de un agresor, hay que trabajarlo. Es el mismo trabajo que hay que hacer con los comportamientos racistas, es necesario que nos autorevisem.

– E.C .: Rotundamente sí. Las mujeres, desde pequeñas, hemos vivido históricamente sintiendo mensajes como "vigila como te vistes", "no pases por esta calle", "avísame cuando llegues" … En cambio los chicos en ningún momento se les dice que no pueden acosar a una mujer, tocarle el culo o violarla. No es un mensaje que socialmente se esté transmitiendo, y precisamente es el cambio de chip que tenemos que hacer.

– El caso de la Manada ha influido sobre la manera que los adolescentes tienen de percibir la violencia sexual?

-ls: A través del caso de la Manada los adolescentes han percibido la sensación de impunidad. Han ido a juicio pero no han sido castigados. Yo hago talleres de violencia machista, identidad y feminismo en los institutos, y he notado que cuando se habla del caso sólo lo hacen las chicas. Los chicos normalmente no critican los miembros de la Manada y lo tratan como un hecho aislado. En resumen, no se sienten interpelados por el caso e incluso, mientras dura la conversación, algunos chicos desconectan. Otros intentan cuestionar constantemente el punto de vista de las chicas. Sí que me encuentro con chicos que están muy concienciados, pero su voz no se escucha en clase. Les cuesta mucho opinar y, si lo hacen, serán apartados del grupo.

"Elena Crespi: los institutos todavía hay chicos que cuestionan la víctima de la Manada"

– E.C .: El caso ha cambiado la percepción de las chicas sobre la violencia sexual. Todo el mundo conoce el caso, las pruebas, se sabe que grabaron la violación y que luego lo explicaron. Y encima se cuestiona la chica. Esto hace ver el poco apoyo que deben recibir víctimas de casos menos conocidos. En los talleres que hago a los institutos veo como hay chicos que, a pesar de la información de que disponemos, continúan cuestionando la víctima de la Manada. Vivimos en una sociedad patriarcal donde nos han educado con la impunidad del hombre. Pueden hacerlo todo y si quieren conseguir una mujer, pueden. En cambio, el mensaje es que las mujeres provocan. Aunque ahora los jóvenes tienen poco claro que sólo un puede dar paso a una relación consentida.

– ¿Cómo se puede trabajar desde las escuelas y los institutos para reducir las cifras de adolescentes agresores?

– LS: Todavía estoy buscando la manera de conectar con los chicos. Cuesta mucho encontrar referentes masculinos que representen un ejemplo positivo y los adolescentes lo necesitan. Debemos Fomentar el debate y el autoconocimiento y, sobre todo, no dejar pasar ni una. En casa también se debe trabajar, empezando cuando los hijos son pequeños, con los cuentos que los leemos, por ejemplo. No sé si la solución es prohibir cuentos con trasfondo machista como la Blancanieves o La Cenicienta o analizarlos desde una perspectiva crítica.

– E.C .: La clave es la educación que reciben en casa. Madres y padres deben hacer un esfuerzo por no educar desde el sexismo. En los institutos hay que cambiar los materiales educativos y en las escuelas dejar de explicar a los niños cuentos como La ratita que barría la escalera . El modelo educativo actual es sexista desde el minuto cero. Hay que hacer mucha incidencia y empezar a educar de manera inclusiva en el currículo escolar, hablando de género de manera más directa y estructural, no con charlas y talleres puntuales. Nos jugamos el tipo de relaciones sexafectives que tendrán los adultos del futuro.

Post Relacionados

Deja tu comentario!