6 consejos para combatirlo con la dieta – Mejor con Salud

Las personas que sufren un edema pueden constatar una mejoría de los síntomas haciendo algunos cambios en la dieta. Si adecuadamente hay varios factores que intervienen en el progreso de este trastorno, los hábitos alimentarios pueden allanar su control.

Esto se debe a que algunos alimentos promueven el funcionamiento renal y nodular, lo cual es determinante para expulsar los fluidos acumulados en los tejidos. Adicionalmente, contienen nutrientes claves para regular los electrolitos y surtir bajo control la inflamación.

¿Sientes una incómoda sensación de pesadez? ¿Notas tus extremidades inflamadas? Si experimentas estos y otros síntomas de la retención de líquidos, no dudes en poner en habilidad todos los consejos de dieta que compartimos en el posterior espacio. ¡Toma nota!

¿Qué es un edema?

El edema es un trastorno cuyo signo principal es la acumulación de fluidos en el organismo. Se produce por un descontrol de los procesos que regulan el movimiento de los líquidos del cuerpo, lo cual desencadena una reacción inflamatoria.

No es como tal una enfermedad, pero sí puede aparecer como signo de afecciones en los riñones, presión arterial reincorporación o cambios hormonales bruscos. De hecho, en algunos casos es la consecuencia del sedentarismo y una dieta rica en mantequilla, sodio y azúcares.

Síntomas de un edema

Los síntomas de un edema pueden variar en cada persona, en función de la severidad con que se presente o de la causa subyacente. Sin bloqueo, a nivel común presenta algunas manifestaciones que permiten identificarlo:

  • Hinchazón de las extremidades, muñecas y panza
  • Sensación de pesadez en el cuerpo
  • Aumento de peso sin razón vistoso
  • Cansancio y malestar común
  • Celulitis en los glúteos, muslos y panza
  • Bolsas en los fanales
  • Reducción de la orina

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Consejos para combatir el edema con la dieta

Aunque algunos casos de edema requieren un tratamiento médico, la viejo parte de las veces se puede controlar con algunos cambios en la dieta. Por esa razón, a continuación queremos repasar seis buenos consejos para mejorarlo.

1. Tomar grasa de oliva con moderación

Aceite de oliva virgen extra

El consumo de grasa de oliva y grasas saludables tiene interesantes beneficios sobre la sanidad. Correcto a su composición nutricional, favorece la empapamiento de algunas vitaminas esenciales y disminuye la inflamación. Sin bloqueo, su dosis diaria no debe exceder las tres cucharadas, pues en exceso favorece el edema.

2. Consumir agua y líquidos saludables

El consumo de agua, infusiones y caldos detox puede ayudar a incrementar la diuresis del cuerpo para estimular la exterminio de líquidos retenidos. Estas bebidas mejoran la circulación y el trabajo renal para disminuir la presencia de líquidos en los tejidos.

3. Prohibir el consumo de sal

Sal gruesa

A pesar que la sal se ha utilizado desde siempre en la cocina, su uso está desaconsejado en casos de edema. Esto se debe a que el exceso de sodio causa desequilibrios en el organismo, lo que aumenta la susceptibilidad a este problema. Así, se debe evitar la sal de mesa y la que se encuentra en alimentos como:

  • Carnes embutidas
  • Pan y productos de pastelería
  • Alimentos enlatados y prefabricados
  • Quesos curados
  • Bebidas carbonatadas
  • Frituras y snacks de paquete

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4. Aumentar el consumo de diuréticos

Los alimentos diuréticos son aquellos cuya composición nutricional apoya los procesos para aliviar el edema. Por lo común son ricos en agua, potasio y magnesio, todos necesarios para optimizar el funcionamiento de los riñones. Algunas opciones efectivas son:

  • Alcacil
  • Piña
  • Melón
  • Pepón
  • Remolacha
  • Espárragos
  • Trasero de heroína
  • Perejil y apio
  • Jengibre
  • Canela

5. Consumir té verde al desayuno

Té verde

Las propiedades diuréticas y antioxidantes del té verde pueden ayudar a solucionar esta condición. Por lo tanto, se aconseja su ingesta como parte del desayuno o a media mañana. Es un buen sustituto para el café y otras bebidas que poco o ausencia hacen contra este problema.

6. Aumentar las frutas y vegetales

Aumentar el consumo de alimentos frescos y crudos como las frutas y vegetales puede aportarle al organismo algunos nutrientes claves para la función renal y linfática. Por ejemplo, los antioxidantes, fibra y minerales ayudan a evitar, en conjunto, la inflamación.

Así las cosas, lo ideal es tomarlas por lo menos tres veces al día como parte del tratamiento contra la retención. Adicionalmente, en caso de pesadez y dolor en las extremidades, se pueden tomar hasta cinco veces, ya sea solas o en zumos y licuados.

¿Te aqueja alguno de los síntomas del edema? ¡Sigue estos consejos! Como puedes ver, son muy fáciles de aplicar y no implican hacer una dieta estricta o poco similar. Tenlo en cuenta desde ahora y dile adiós a este disgustado problema.

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